La inexorable ineficacia, el infracto ímpetu de mejora y la sofocante soberbia. Tres irénicas características humanas que se unen en el siglo XXI con la tecnología en un trámite clínico bajo la denominación "Transhumanismo".
El transhumanismo es un movimiento intelectual que propone superar los límites naturales de la humanidad mediante la mejora tecnológica, siendo la mejora última una transformación total del ser humano en una máquina. Este concepto, precedido por la evolución del ordenador en el siglo XX, supone un cambio de paradigma al fusionar dos ideas que a día de hoy siguen en disputa por su definición: hombre y máquina. Sin responder a las preguntas pertinentes relacionadas con este ámbito, se plantean algunas de ellas para manifestar el carácter de las cuestiones que legitiman lo que es cada uno: ¿qué caracteriza al hombre?, ¿es la creatividad solo propia del ser humano?, ¿es una máquina incapaz de procesar sentimientos? De hecho, al intervenir las inteligencias artificiales todos estos interrogantes se agravan si se reflexiona acerca de ello. Tras esto, se contrapondrán efectos que está teniendo este movimiento.
Por una parte, las redituables aplicaciones a la medicina con la posibilidad de erradicar ciertas minusvalías son el mayor aliciente al apoyo de este novedoso concepto. Así, destaca el caso de Neil Harbisson, un artista que nació con acromotopsia, una incapacidad para percibir los colores, que tras operarse se convirtió en "El primer cíborg de la historia". Su operación consistió en implantarse una antena que interpretaba las ondas electromagnéticas, que al estar conectada a su cerebro, se las transmitía y éste, las recibía como sonidos. Según cuenta él en una charla en TED, detecta la gama cromática asociando cada color con un sonido. Pudiendo llegar a componer canciones al vestirse. Aunque, se recomienda ver el vídeo por lo ilustrativas y claras que son sus explicaciones.
Sin embargo, como el concepto de mejora puede llegar al ámbito de la subjectividad, también hay otra vertiente que considera la opción de implantar artilugios en el cuerpo para hacer actividades cotidianas como pagar o coger un clip con un imán es un avance. En este caso, descollan una "startup" británica, y una "biohacker" llamada Lepht Anonym según apunta la BBC. Las disímiles noticias solo guardan relación en lo que actualmente se percibe como innecesario, pero nunca se sabe si en un futuro será inviable una vida sin un imán a mano y una tarjeta de crédito en el pulgar.
Finalmente, comentar la influencia decisiva de Neuralink, cuyo concepto va escontra el primer punto y promete una mejora real de las capacidades humanas y la suplencia de las minusvalías. Neuralink es, según apunta Forbes, una compañía de ámbito electrónico centrada en conectar nuestras mentes a Internet. La finalidad según se anuncia tiene un interés humanitario, con el compromiso de ayudar a personas con lesiones cerebrales o físicas. A pesar de esto, las dudas acerca de si esos son los únicos fines adunia.
En conclusión, tras todo lo expuesto, desde un errátil presente plagado de cambios, se puede atisbar la brillantez humana en el proceso del transhumanismo y ante el imparable desarrollo tecnológico, el ser humano se verá gratificado con un asistente perpetuo. Finalmente, también se tiene por todo lo anterior que la medranza continua de las máquinas sustentada por la vertiginosa ambición que nos caracteriza, supondrá el replanteamiento definitivo de términos cotidianos.
Madre mía, he tenido que buscar la mitad de las palabras en la RAE
ResponderEliminarJajaja aun así, espero que te haya gustado y no haber pecado de pedante
EliminarPor cierto, ¿qué programa has usado para las fotos? ¿Dall-e?
ResponderEliminarPues no, es una inteligencia artificial online que hace dibujos de lo que le pides al estilo Dall-e pero gratis, esta es la dirección por si te interesa www.craiyon.com
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